sábado, 10 de octubre de 2015

Nodo I

Presentación


Educar en sociedades con incertidumbre implica un desafío y esfuerzo extra para los profesionales de la formación en cualquier nivel educativo, docentes online, es un reto completamente cuando ésta se realiza a distancia, el formato ideal para que los estudiantes permanezcan y egresen con éxito de las diversas licenciaturas, se requiere tener autogestión del tiempo, poseer conocimientos base, las competencias digitales requeridas y librar las contingencias que se presentan a lo largo del proceso educativo, entre otras aptitudes. Debido a que la mayoría de nuestra población estudiantil se encuentra en el rango real, es necesario que los participantes, estemos dispuestos a buscar soluciones para mejorar la situación actual de nuestros estudiantes, tomemos el riesgo de poner a prueba nuevas prácticas e involucrarnos con los estudiantes más allá de la materia que impartimos para lograr, como competencia transversal, que los estudiantes asuman “conectarse con el aprendizaje a un nivel más elevado, que no sólo implique aprobar las asignaturas”.



Propedéutico


El Diplomado Práctica Educativa Innovadora con Tecnología Digital Integrada (DPEITDI), es una experiencia de formación que impulsa procesos de mejora y transformación de la práctica educativa, apelando a la experiencia de los actores educativos, con base en una metodología de problematización de la práctica y en el marco de la innovación educativa; Existe la necesidad de mejorar la práctica educativa a través de procesos de mejora continua, y con ello, del fomento de la innovación educativa. (Zabala, 2011)

Pero, ¿cómo entender la innovación educativa? la modernización del equipamiento y cierta redefinición en los perfiles de los docentes. En lo que va del presente siglo, la innovación educativa se ha constituido en un tema recurrente en  la educación superior, tanto en el discurso oficial como en la actividad académica cotidiana; sin embargo, no ha logrado generar del todo un nuevo ethos académico y por ende, no ha conducido a transformaciones profundas de la práctica educativa que descansen en nuevos y sólidos presupuestos epistemológicos, políticos y académicos.